Una ONG comunitaria tenía cientos de voluntarios registrados y decenas de necesidades en curso, y ninguna buena forma de emparejar unos con otras más allá de la memoria de un coordinador sobre quién vivía dónde.
Una empresa de reparación de electrodomésticos asignaba los trabajos al técnico que quedara libre primero, sin importar la distancia que ese técnico tuviera que recorrer realmente para llegar hasta el cliente.
Una tienda en línea quería ofrecer entrega en taquillas de recogida, pero solo si los compradores podían encontrar la taquilla más cercana sin salir de la página de pago.
Un banco regional sustituyó una lista estática de cuarenta direcciones de sucursales por una herramienta que las ordena por distancia desde dondequiera que esté el cliente.
Una cadena de artículos para el hogar sustituyó su lista alfabética de tiendas por un buscador que ordena los locales según la distancia real desde donde se encuentra el comprador.